
Cada día escucho en mi consulta una queja de muchos de mis pacientes que suele acompañar el sobrepeso, la diabetes, la menopausia o cualquier enfermedad crónica. Ese fiel ?acompañante? es el cansancio y la falta de energía. Tal vez sea esa la razón por la cual vemos como las personas de todo el mundo se han acostumbrado a aferrarse a lo que creen es su salvavidas: una lata de bebida energética.
Como era de esperarse, la industria reaccionó inmediatamente a este problema epidémico de la falta de energía y nos han bombardeado con promesas de un impulso de energía mental y física en forma de convenientes latas o botellas que consigues en todas partes. Pero... ¿sabías que la gran mayoría de las bebidas energéticas tienen un lado bien oscuro?
Cuando las analizamos con detenimiento, encontramos que son verdaderos cocteles de químicos adictivos: cafeína y azúcar en gran proporción y luego una larga lista de estimulantes ?legales? como L-carnitina, guaraná y taurina, entre otros. Si bien es cierto que pueden aumentar tu estado de alerta y darte una sensación temporal de recarga energética, quiero que sepas que eso lo logran a expensas de un alto precio para tu salud.
Entre los efectos más comunes que se producen cuando se consumen incluso en cantidades pequeñas, están: el aumento de la presión arterial, la frecuencia cardíaca y respiratoria. Esto acompañado de deshidratación, insomnio y ansiedad.
Un grupo de investigadores de la Escuela de Medicina McGovern de UTHealth en Houston llevo a cabo un experimento controlado con 44 estudiantes y descubrieron algo impactante. Todos los participantes tenían las arterias reducidas a casi la mitad de su tamaño 90 minutos después de consumir una bebida energética.
? 10 minutos después: La cafeína entra en tu torrente sanguíneo y tu corazón empieza a latir más rápido.
? 30-50 minutos después: La cafeína se absorbe por completo y tu hígado responde absorbiendo más azúcar de tu sangre lo cual te aumenta el hambre. Esto te lleva a aumentar el consumo de azucares y desbalancear la insulina.
? 15-45 minutos después: El nivel de cafeína en tu torrente sanguíneo alcanza su punto máximo. Te sientes más alerta y concentrado.
? 1 hora después: Tu cuerpo empieza a experimentar una caída de azúcar y los efectos de la cafeína empiezan a desaparecer. Empiezas a sentirte cansado y con poca energía.
? 12-24 horas después: Si consumes cafeína regularmente, tendrás síntomas de abstinencia, como dolores de cabeza, irritabilidad y estreñimiento.
? 7-12 días después: Tu cuerpo se ha acostumbrado a la cafeína y ya no sientes sus efectos con tanta intensidad, pero cada vez necesitas más para poder mantener la adicción y sus efectos temporales.
1?? Trata de mantener una dieta balanceada con todos los nutrientes necesarios para que tus células puedan funcionar con el combustible correcto y perfecto para tu cuerpo.
2?? Si necesitas aumentar un poco tu energía recurre a el agua de coco o las frutas acompañadas de nueces.
3?? Mantente bien hidratado porque muchas veces es la falta de agua lo que nos causa el cansancio.
4?? Toma momentos de descanso para tu mente y también para tu cuerpo y estírate o camina para despejar tu mente y recargar tu concentración.
Recuerda, la salud es un viaje, no un destino. Así que la próxima vez que alcances esa lata de bebida energética, piénsalo dos veces.
