
Querido paciente virtual, hoy te voy a hablar de una condición que cada vez se presenta con más frecuencia en las mesas de las familias. Comienza en la niñez, pero puede extenderse hasta la edad adulta, y no solo afecta emocionalmente las relaciones familiares en la mesa sino también fuera de ella. Se trata del síndrome del COMEDOR SELECTIVO O PICKY EATER.
En la era de la información y las dietas de moda, la relación con la comida se ha convertido en un verdadero desafío, más aún cuando se trata de niños. Por diversas razones sociales, laborales y emocionales, el control y la educación alimentaria se han convertido en un área confusa y complicada, siendo una de las consecuencias este trastorno conductual de alimentación. El comedor selectivo se caracteriza por una extrema exclusividad en la alimentación, afecta principalmente a niños y jóvenes y se considera un trastorno de la conducta alimentaria. Los niños con este trastorno suelen tener una variedad muy limitada de alimentos que están dispuestos a comer, lo que puede llevar a una mala nutrición y afectar su crecimiento.
Los comedores selectivos o caprichosos pueden clasificarse en tres categorías:
Sumamente selectivos: Estos reaccionan de manera extremadamente negativa a olores, sabores, texturas y colores de alimentos que no les son familiares.
Desinterés en la comida: Carecen de apetito y muestran poco o ningún interés en la comida.
Miedo a los alimentos: Tienen miedo de atragantarse, sentir dolor o vomitar al comer.
Complicaciones Asociadas
La falta de nutrientes y calorías puede llevar a una serie de problemas de salud, como:
?? Desnutrición
?? Déficit de vitaminas y minerales
?? Retraso en el crecimiento y en el desarrollo puberal
?? Osteoporosis
?? Deshidratación
Diagnóstico y Tratamiento
El diagnóstico lo realiza un equipo de profesionales de la salud que incluye: pediatra, nutricionista, psicólogo y analista de comportamiento. El tratamiento suele ser multidisciplinario y se basa en aplicación de métodos para cambiar las conductas patológicas establecidas a través de terapias conductuales. Una vez adelantada esta fase, entra el nutricionista para ajustar las necesidades nutricionales en el caso de que haya algún déficit o desbalance alimenticio.
Lo que puedo aconsejarte si eres padre o tienes algún familiar con este problema
Ser un ejemplo: Presenta una amplia variedad de alimentos en casa y pruébalos delante del comedor selectivo.
Establecer rutinas alimenticias: Programa comidas y colaciones regulares a las mismas horas.
Crear un ambiente positivo durante las comidas: Evita conflictos y premia conductas alimenticias positivas.
Manejo del estrés: Enséñale a tu hijo técnicas de relajación para manejar la ansiedad relacionada con la comida.
Conclusión
El trastorno de alimentación restrictivo o selectivo es una condición que requiere atención especializada. La detección temprana y un abordaje multidisciplinario son clave para una recuperación exitosa. Como siempre, si sospechas que tu hijo o familiar cercano podría estar experimentando síntomas relacionados con este trastorno, no dudes en buscar ayuda profesional.
Te animo a que pases esta información a quien conozcas que necesite ayuda.
